EL AMOR DE VERDAD
Cierta vez empecé a odiarte; pero no sé por qué lo hice; la único que recuerdo tu rostro debajo de mi árbol favorito diciéndome con el que te ibas; que tus padres te llevarían a un lugar donde la educación es mejor ; pero lo malo es que jamás te volvería a ver; ya pasaron 16 años de las cuales nunca más supe de ti; tu casa la alquilaron donde ahora vive un familia con tres niños que son muy traviesos pero me hacen recordar a tu hermanos; siempre miro por mi ventana hacia tu casa teniendo la esperanza de que un día regresarías a casa para volver aquí conmigo; pero mis padres me enseñaron a dedicarme en los estudio para poder olvidar mis penas del alma y cuando me gradué obtuve mi título de docente académico con niños de primaria aunque no lo creas ahora si aguanto a los niños pues me recuerdan a nosotros en el recreo los dos juntos; siempre tú con Mariela tu mejor amiga para evitar sospechas entre tus padres porque tenías miedo de que nos descubrieran; todos nuestros amigos lamentaron tu perdida pero nadie más que yo .
La última vez que te dirigí la palabra fue para decirte que te odiaba por no decirles a tus padres lo nuestro y dejar que te llevaran y no luchar por nuestro amor pero ahora entiendo que no podías hacerlo.
Mis padres me dijeron que tu madre estaba prácticamente luchando por su vida porque tenía cáncer aunque no entiendo porque jamás me contaste lo que pasaba dentro de tu casa pero eso ya no importa; la medalla que te obsequie tengo la fe que aún lo tienes por lo que yo igual la guardo dentro del cofre que me hiciste de color lila que te gusta y porque mitad de mi corazón te lo llevaste.
Pero un día vi a alguien cerca a tu casa pensé que eras tú; era una linda chica; pero se que tu eres más linda; que ella, me asome a preguntar su nombre a lo que me respondió que ella se llamaba Mariela; no podrás creer lo feliz lo que estaba al volver a encontrarme con nuestra confidente de todos los días en nuestro colegio; en salidas al parque; ella llegaba contigo donde yo me acercaba después de ver atrás de nuestro árbol que tu padre ya se iba para que no se enojara contigo; porque ya los dos sabíamos que corría el chisme de que nosotros estábamos juntos, por culpa de Nicolás el chico engreído del colegio no entiendo por qué me odiaba tanto será porque tuve la novia más linda del mundo supe después de unos meses que él también te amaba pero que nunca quería decírtelo porque ya sabía que tú me amabas más que nadie.
Hable de esto con Mariela recordamos viejos tiempos y lloramos al recordar tu partida pero ella me dio una noticia sorprendente que casi me desmayo al saberlo; me conto que ella tenía tu número de celular que sabía dónde vivías.
Me dejó con la intriga de saber dónde quedaba pero de tantos suplicas me lo revelo; pero que era al otro lado del mundo; no perdí la esperanza de que alguna vez yo fuera a verte o llamarte pero me dio miedo de que ya no me recordarías o que quizá tuvieras esposo pues Mariela no me conto tanto de cómo te había ido en tu nueva casa en la nueva ciudad pero me entro un poco de miedo así que no lo intente; desde ahí Mariela me ha venido a visitar.
Cierto día supe que ibas a regresar pues Mariela me lo contó lo cual la noticia me cayó como un balde de agua fría pero me dijo que ya no me emocione porque tu ibas a regresar con tu hijo de 3 añitos, yo pensé que tu primer hijo seria de nosotros pero supuse que tendrías esposo pero ella me calmó en decir que eras divorciada.
También me contó que tu hijo le habían detectado leucemia lo cual me entristeció mucho pues a ni una madre le deseaba que su hijo este enfermo imaginaba tu dolor por la enfermedad de tu hijo pero recordé que tú eres demasiado fuerte.
Llegó el día en que llegarías a tu casa la que dejaste cuando los dos teníamos 10 años; mi vida cambio el día en que llegaste estaba emocionado; había hecho una tarjetas donde mi plan era claro leerlas; pero cuando te vi mi corazón se detenía, todas las noches soñaba con volver a verte, ahí estabas tu al frente mío; saludando a todos los de la vecindad; a nuestros amigos que fueron testigos de nuestro amor.
Cuando me ibas a saludar nos miramos fijamente a los ojos con un simple ola nos decimos lo que sentimos nos dimos un fuerte abrazo; te susurre al oído que te extrañe mucho y que prometas que nunca te irías; que jamás me dejarías nuevamente solo; pero minutos después llego tu hermano Sebastián; me dio un abrazo de agradecimiento por la bienvenida que organice pero le explique; la única que debería agradecerle es a Mariela que si ella no me contaba la noticia pues nunca yo me lo hubiera imaginado.
Pues supuse que nunca volverían, Sebastián soltó una carcajada aunque no sé por qué lo hiso; pero eso ya no importaba porque yo estaba dispuesto a volver contigo Jennifer; aunque fuera difícil, pero yo consideraba que lo más difícil que nos paso fue que tus padres me alegaran de ti; no saber nada de cada uno en tantos años; pero tú estabas junto al jardín que nos vio crecer junto con tu hijo Diego era un niño muy lindo; muy juguetón; no sabía de qué hablarte; pero tu hablaste de que si era verdad de que lo que te hable por última vez; que si yo enserio te odiaba a lo que yo te respondí que solo fue por rabia; porqué yo no supe luchar por nuestro amor.
Te pusiste a llorar en mi hombro; pensé que tú estabas triste por mi respuesta; pero no fue así; me llevaste de la mano al nuestro árbol y me gritaste diciendo que lo jurara en frente de este árbol; donde nos dimos el primer beso; donde nos ocultábamos para que tu papá no nos viera; donde solo estábamos los dos sin que nadie nos molestaran; donde nos despedimos.
Yo lloré contigo me gritaste Alex ; yo pase la vida entera pensando que tú nunca me ibas a perdonar por lo que hicieron mis padres; te escribía cartas todas las noches porque no quería ser descubierta por mi padre; diciéndote lo triste que me dejo tus palabras; cuando me case fue la mujer más infeliz del mundo; porque me obligaron a estar con el quede embarazada esta noticia fue la más feliz que tuve en tantos años; obvio mi padre fue el más contento; pero murió antes de conocer a su nieto así que mi esposo me abandono y fue a vivir con mi hermano Sebastián; que me ayudo también mi cuñada Cecilia; en el momento del parto se complicó todo; nació mi hijo pero yo corría en riesgo de morir pues no me había alimentado y cuidado bien; pero eso no me importaba porque mi hijo le diagnosticaron leucemia aunque los doctores no saben porque mi hermano dice que fue por la culpa de mi supuesto esposo Julián que seguro el sufría de alguna enfermedad; pero nunca se lo digo a papá.
Pero ya no importaba; más me importaba la salud de mi hijo Dieguito así que me recupere lo más posible y cuide a mi hijo; pasaron tres largos años que para mí fueron los más trágicos pues ver a mi hijo que le hagan tratamiento; ir todos los fines de semana al hospital para hacerles las quimioterapias; fue muy doloroso ver a mi primer y único hijo ahí sin fuerzas; no ser como un niño normal; jugar dentro de un hospital; ser como su casa; aunque me advirtieron que el viaje seria riesgoso para él no me importo con tal de buscar una mejor atención medica aquí para Diego.
Jennifer parecía estar en una pesadilla porque yo soñaba con volver a verte pero no en esta situación sin un hijo tuyo enfermo; pero esto era la realidad; nunca supuse que estar aquí contigo seria trágico; nos volvimos a abrazar y llorar los dos; nos dijimos solo con la mirada que aún nos amamos pero que iba ser difícil regresar aunque yo te consuele diciéndote que no me importaba lo difícil que fuera porque yo Alex tu amor de niño te lo juraba que nunca te iba a volver a dejar.
Y lo cumplí sabes; por qué después de abandonar aquel árbol yo me aleje y hable con tu hermano Sebastián que pronto seria mi cuñado; le explique lo que habíamos hablado y me pregunto que aun estando lejos de ti pues aún seguía amándote yo le respondí que sí; que no me importa nada más que estar contigo y ser feliz por fin; contigo que formemos una familia con Diego y él me entendió y me respondió “que estábamos esperando para casarnos; yo le agradecí mucho”
No te imaginas cuanto por darme su bendición; pero él me advirtió que nada sería como antes pues me conto algo que yo no lo sabía y tampoco me lo habías dicho me llevo a la sala para decirme que tú ya no podías tener hijos; lo cual me impacto y que sería mejor no ilusionarse en tener hijos dentro de la relación; me desilusione; tú no me contaste nada pero Sebastián; explico brevemente lo que había pasado; me digo que tu después del parto los doctores tu quitaron el útero porque estaba muy débil y que iba a ser difícil de todos modos que vuelvas a tener hijos; no entendí porque Mariela tampoco me había dicho tal vez tú se lo pediste o no sabía; pero de nuevo volví a sentir la misma rabia; me fui muy molesto de tu casa; regrese a la mía fui directo a mi cuarto pero mi hermana me descubrió así que me pidió una explicación el porqué de tanto sufrimiento le conté lo que te había pasado y lo molesto que estaba así lo que ella hiso fue tirarme una cachetada y decir que yo era un tonto por haber reaccionado así que tu no tenías la culpa de lo que había pasado y me obligo ir otra vez a tu casa y disculparme lo cual no quise hacerlo; yo estaba cegado por la furia ;ella me abrazo y me recordó los momentos tristes después de que tú te fuiste y que íbamos a volver a sufrir por algo que ya no importaba; algo insignificante.
Reflexione las palabras de mi hermana Celeste; algo dentro mío me decía que ere una estupidez lo que estaba haciendo; pero en otra parte me decía que ya no íbamos a tener hijos no sabía en qué parte ponerme.
Fui directo a tu casa a buscarte; seguías en el jardín intente hablar sobre lo que me conto tu hermano pero tú me quitaste la palabra y me dijiste: mi hermano ya me conto que ya tú lo sabes todo” no supe que responder pero yo te note muy deprimida; solté una carcajada lo cual provoco que tú te enojaras; pero te respondí que ya no me interesaba más que estar contigo y que solo con Dieguito vamos a formar una familia o tal vez podríamos adoptar dar una oportunidad a niños que no tiene padres y que ellos nos podrían ser felices así que tú te relajaste y me besaste te alegraste tanto que llamaste a Diego para abrazarlo y decirle que ya no iban a estar solos que tu nuevo amigo Alex o sea yo los iba a cuidar; nos prometimos que nos íbamos a volver a separar.
Fuimos a la sala a ver a Sebastián no quise que tuviera un mal aspecto de mí por la huida y pedirle disculpas sobre mi actitud.
El me perdonó pero digo que era innecesario que me entendía y que después de organizar todas las cajas de mudanza pues celebrarían el matrimonio tan esperado de los dos “Jennifer y Alex”
Pasaron los meses fueron prácticamente tres donde pasaron muchas cosas porque a Diego le encontraron a la persona que iba a donarle su medula ósea pues era una señora que tuvo un hijo pero que murió a los 5 años y quería donar sus órganos porque así lo quiso ella y su marido.
Jennifer al saber la noticia emocionada fue inmediatamente a decirle al doctor la noticia a lo que el pidió que ya podía hacerles los exámenes a Diego para ver cuando podían operarlo y así salvarle la vida; pasaron solo tres semanas y Jennifer recibió la llamada de la enfermera diciéndole cuando seria la fecha de la operación.
Ella alisto todo para poder internar una semana antes a Diego y explicarle lo que iba a suceder; él no estaba tan nerviosos como su madre pero antes de la operación la consoló y le digo que el ya volvería sano y así jugar con sus nuevos amiguitos; la operación duro como tres horas la angustia que vivía Jennifer; Sebastián; Celeste; Mariela; mis padres en mi casa a cada momento me llamaban para que les diga cómo termino la operación; pero en ese instante salía el doctor diciendo la buena noticia que la operación había sido un éxito que diego seria vigilado por unas semanas y que después se lo podrían llevar a su casa.
Las semanas pasaron y le preparamos una fiesta sorpresa a dieguito donde él llego y miro todo con una cara angelical; pero esa no era la única sorpresa porque yo tenía otra que era para Jennifer; entre a la sala todos me miraron con un rostro de admiración me arrodillé en frente del amor de mi vida y le pedí que fuera mi esposa se ella quería casarse conmigo ella se sonrojo y pidió que me parara obedecí y ella me regalo un beso todos en la sala aplaudían y ella respondió que sí que siempre había soñado con ese momento después de ese día ya pasaron un mes y medio donde la preparación del día de mi boda era tan loco que nadie sabía por dónde empezar así que llame a mi madre para que nos ayude a organizarlo porque ella era una experta .
Llegó el magnífico día el más esperado por todos, en la mañana todo era una locura mi madre estaba con Jennifer; les confieso que tuve mucho miedo por lo que le iba a decir mi madre pero después me calme fui a visitarla a su recamara pero Sebastián me lo encontré por el camino así que me detuvo; me digo que si ver a la novia era de mala suerte así que no lo iba a permitir.
Me llevó a mi cuarto y me dejo ahí para vestirme y me contó que no me preocupara por nada porque todo estaba bien mi madre y las demás chicas estaban con Jennifer ayudándola con el vestido; el peinado; el maquillaje y deseándole toda la suerte del mundo durante su noviazgo pero yo creo que ustedes no lo necesitaran; pues tantos años separados; alejados aun así no se dejaron de amar.
Yo fui testigo en parte de mi hermana porque yo la veía triste; solo el día en que se puso feliz; fue cuando tuvo a Diego solo en ese momento.
Llegó el momento en que me casaría con la mujer de mi vida tan emocionado estaba; que creo que casi me desmayaba pero eso no sucedió; felizmente.
Yo la esperé en el altar; ahí estaba ella caída como un ángel que se había perdido en las tinieblas pero hallo el camino para regresar con el amor ;estaba entrando con Sebastián ;cuando llego conmigo Sebastián me advirtió que si la hacía sufrir pues pagaría muy caro, pero sabía que eso no iba a suceder; empezó la ceremonia los dos nos mirábamos a cada momento; cuando el padre acabo en decir la frase ya puede besar a la novia significaba que Jennifer y yo ya éramos marido y mujer el momento que había esperado todos estos 16 años que ahora veo que si valió la pena esperarlos.
Nunca nos separamos ahora tenemos 30 años de casados donde todos estos años siempre me despierto a lado la mujer que siempre ame y que aunque llegue la muerte lo seguiré haciendo.
“El amor es lo que me hizo esperar a la persona correcta, espera la tuya que en cualquier momento estará ahí; o tal vez está contigo pero no sabes quién es; solo les aconsejo que cuando llegue no lo dejen ir”
Autora: Milagros de la Cruz López. 4° "D"
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